El hombre debe salvar su alma
decían pretextos y convencionalismos
pero
qué significaba salvar su alma.
Había para quien salvar el alma
significaba
únicamente
mantenerla lejos de posibles daños.
Y con daños no me refiero
a otra cosa más que
amor
esperanzas
fe.
Había para quien salvar el ama
significaba
simplemente
salvarla de sentir.
Y con esto me refiero
a salvarla de convertir
amor en soledad
esperanzas en olvido
fe en incredulidad.
Había para quien salvar el alma
consistía en controlar todo lo que esta decía
y prohibirle hablar si era necesario.
Resumido:
mandar al alma
antes que dejarla mandar.
En contraposición
había para quien salvar el alma
significaba
preferentemente
dejarla volar libre e inconscientemente
a pesar de las posibles caídas.
Dejarla sentir,
es decir,
a pesar de convertir
amor en soledad
esperanzas en olvido
fe en incredulidad.
He de decir que me encuentro
en el segundo grupo de personas.
En el cual el alma manda
y no hay quien mande en ella.
Es un alma rebelde,
que defiende lo que quiere
sin pensarlo.
Y esto a veces da lugar
a luchas internas
entre alma revolucionaria
y mente pragmática.
Y como en todas las guerras
alguien gana
y alguien sufre.
Así que permítanme darles un consejo
que debo aplicarme yo también.
Aprendan un poco a salvar su alma
de la manera en que la salvan
quienes se encuentran en contraposición
y viceversa.
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