sábado, 13 de junio de 2015

Días impares.

He dejado tu nombre
en la esquina de un bar
y he dejado tu mirada
-al mirarme-
en el espejo.
He gritado bailes
que eran innombrables.
He dejado de ser yo
y he pasado a ser invierno.
He dicho cosas sin sentido
pero sintiendo.
He pronunciado te quieros
que jamás he escuchado.
He vivido a medias.
He aguantado plazos.
He mantenido el hilo
que a veces no he deseado.
Por ti.
Por mi
Por nuestros días impares.
Por explicarme en sonrisas
las dudas que traen los mares.

He dejado tu nombre
en la esquina de un bar
al que acudo cada viernes
esperando que sea impar.

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