miércoles, 29 de abril de 2015

Silencio.

No sé si tú te diste cuenta pero ahí estábamos, abrazados, sin decir nada, disfrutando del silencio, 
del silencio contigo.


En silencio
dimos paso a los sentidos,
callamos al mundo,
y olvidamos lo perdido.

Mente en blanco,
alma desnuda,
llené mis pulmones con el olor de tu pecho,
y disfruté,
en pleno silencio,
del vals de nuestros latidos.

Parada temporal.
Dejó de caer la arena,
fuera todo parecía seguir su curso,
pero no,
para nosotros el tiempo había muerto.

Es sencillo,
preferí el silencio de un abrazo
y las caricias calladas.
Y dijimos,
en silencio,
mucho más que con palabras.

lunes, 27 de abril de 2015

Dónde esconderme.

"Porque te escondes dulce en el orgullo,
pequeña y dulce,
corazón coraza."

Mario Benedetti


No encuentro, más allá del orgullo, 
lugar en el que esconderme, 
donde sentirme segura,
donde nadie pueda verme. 

Y es allí donde guardo mis sueños,
olvido mis esperanzas,
y quemo mis oportunidades. 

Es allí donde me hago valiente,
donde me miro al espejo, 
intentando convencerme, 
de cuan fuerte es mi reflejo. 

Es en ese pequeño y dulce lugar,
justo donde las penas más duelen,
justo donde el amor más quema,
justo ahí he de esconderme.

Dónde si no he de hacerlo,
si sus brazos ya no sirven de armadura, 
y el olvido, que era él,
mi desmesura, 
ya no anda con firmeza en mi cintura.

Dónde si no he de esconderme, 
¿dónde ocultar la amargura?
No encuentro paradero, 
más allá de mí misma.

Y permite que te robe unos versos, Benedetti.
Porque me escondo dulce en el orgullo,
en mi pequeño y dulce corazón coraza.




sábado, 25 de abril de 2015

Déjame a mí.

Lo siento Miedo, 
una vez más
debí creer en ti, 
ahora ya es tarde, 
ahora no puedo, 
esto no es cosa tuya, 
fui yo quien decidió arriesgar, 
si tengo que caer 
déjame a mí.

Y caí
sin poder evitarlo tan siquiera.
Caí como lo hace la lluvia,
caí como las lágrimas,
caí como las falsas palabras.

Y sentí que todo era polvo,
mentiras.
Y todo caía conmigo,
deshaciéndose de mí por instantes.
Todo lo que yo era,
o lo que creía ser,
caía y caía,
erosionándome como roca de mar.

Y Miedo,
como siempre,
miraba desde arriba con ademán de gritar:
-"Te lo dije."

Y yo,
decepcionada,
le devolvía la mirada como intentando decir:
-"Debí aferrarme a ti."

Y en verdad debí hacerlo.
Porque Miedo me mantenía a su lado,
me protegía,
y no dejaba que nadie me sacase a pasear por aquel precipicio.

Miedo siempre solía decir:
"No confíes."
"No des nada de ti."
"No quieras y si lo haces, en secreto."

Pero no era suficiente.
Mil cosas me tapaban los ojos
y estar en sus brazos era
como preguntarse qué significaba el miedo.

Lo siento Miedo,
una vez más
debí creer en ti,
ahora ya es tarde,
ahora no puedo,
esto no es cosa tuya,
fui yo quien decidió arriesgar,
si tengo que caer
déjame a mí.


martes, 21 de abril de 2015

Por favor, mídelo.

No lo midas,
no en la cantidad de veces que te digo "te quiero"
ni lo midas en los besos que te doy.
No lo midas tan si quiera en las palabras bonitas,
ni lo midas en momentos de pasión.



Mídelo en sonrisas.
En la mía cuando tú me haces reír,
en la tuya cuando yo te lo hago a ti.
Mídelo en la nuestra,
en esa común que tenemos cuando estamos cerca.
Mídelo si quieres en mi sonrisa tonta,
o en las veces que saco la lengua al hablar cuando me pones nerviosa.
Midelo en todas las que tú dibujas
cuando te tapo los ojos para poder disfrutar,
libre,
mirándote embobada a la boca.
Mídelo en la sonrisa de antes,
en la de durante
y en la de después de un beso.

O mídelo en miradas.
En la de antes,
en la de durante,
y sí,
también en la de después.
Mídelo en los cruces de miradas,
en el "no aguantas nada",
en el "deja de mirarme así",
en el "qué tonta te pones".
Mídelo en el brillo de mis ojos
cuando hablo o me hablan de ti.
Mídelo en las ganas que transmiten
cuando siento tu respiración aquí,
justo aquí,
tan cerca de la comisura de mis labios.

Pero, por favor,
si algún día verdaderamente te paras a medir
piensa
que no te pido que midas en palabras,
ni te pido que midas en un cuerpo.
Sólo te pido que cierres los ojos,
y midas en sonrisas
o midas en miradas,
que lo que vale es eso.