"Todo lo nuestro está muerto,
como lo estoy yo."
De Leyendas de Pasión.
Dudó, un segundo, de su propia existencia. Ya no sabía qué significaba la felicidad, ya no encontraba motivos suficientes para creer en el amor, ya no le quedaba nada. Había llegado a su límite y fue entonces cuando su vida, o los restos de ella, pasaron a ser su desolado lecho de muerte.
-A quién pretendo engañar- se decía constantemente.
-He dejado de luchar por todo aquello que me mantenía en pie. He jugado sin conocer las reglas y sin pensar en lo que arriesgaba. Mírame, estoy perdido, me he perdido a base de perder a los demás. Pero sus ojos siguen empeñados en llevarme la contraria.
'Aun puedes hacerlo' me susurran en silencio. 'Aun puedes vivir, siempre y cuando continúes mirándome. Tú eliges cómo. Tú y sólo tú eres dueño de tu destino. Sé que es difícil encontrar esperanzas cuando todo se vuelve negro y la luz deja de existir, pero recuerda: nunca todo está perdido. Piensa qué es aquello que quieres en tu camino, o mejor, escucha lo que tu alma quiere y adelante, persigue tu vida.'
Y siempre que me mira lo repite: 'Aun puedes hacerlo.'
Pero yo sigo en mis trece...todo lo nuestro está muerto, como lo estoy yo. Sin embargo, me veo brillar en sus pupilas y me oculto al fondo de su mirada para volver a dudar. Esta vez no de mi existencia, sino de la suya.
Eres un alma suicida cayendo en el vacío de la mía. Pero mientras te mantengas mirándome yo sabré que aun me queda vida y tú podrás seguir cayendo en mí vacío.
Hasta que un día, que espero no llegue nunca, tú decidas que todo lo nuestro está muerto. Entonces moriré yo, y tú marcharás con tu alma suicida y tu mirada esperanzadora, y ya no me quedará nada. Ese será mi fin.-
Ninguno de los dos lo quiso, ninguno creyó que aquello pasaría. Pero aquel día, que esperaban no llegase nunca, llegó y la duda se fue, al igual que su alma y su mirada. Se fue dando paso a su más temida evidencia, su fin, su muerte.

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